La pregunta que más nos hacen es cuánto cuesta. La respuesta honesta es que depende, pero no de cualquier cosa: casi todo el precio de un sistema a la medida se explica con cinco factores. Si los conoces, puedes entender una cotización y compararla con otra.
1. Cuántos módulos y qué tan conectados están
Un inventario solo es un proyecto. Un inventario que descuenta con cada venta, alimenta la facturación y avisa a compras cuando algo baja del mínimo es otro. Lo que encarece no es la cantidad de pantallas sino las reglas que conectan una parte con otra.
2. Cuántos roles y permisos
Si todos ven todo, el sistema es más simple. Cuando el vendedor no debe ver costos, el jefe de bodega no factura y la gerencia aprueba montos grandes, cada regla hay que construirla y probarla.
3. Integraciones
Conectarse con la facturación electrónica, una pasarela de pagos, WhatsApp o el ERP que ya tienes suele ser la parte más incierta. Depende de qué tan buena sea la documentación del otro sistema. Por eso las separamos en la propuesta: así sabes cuánto pesa cada una.
4. Datos que hay que migrar
Pasar diez años de hojas de cálculo a un sistema nuevo no es copiar y pegar. Hay que limpiar duplicados, unificar nombres y decidir qué se deja atrás. Si los datos están ordenados, cuesta poco; si no, conviene presupuestarlo aparte.
5. Qué tan rápido lo necesitas
Un proyecto de 30 días con alcance claro cuesta menos que uno que cambia cada semana. La urgencia no siempre sube el precio, pero los cambios a mitad de camino sí.
Cómo pedir una cotización que se pueda comparar
Pide que el precio venga por escrito, cerrado para un alcance definido, con la fecha de entrega y con lo que queda por fuera. Una cotización por horas sin tope traslada el riesgo de la estimación a ti.
- Qué módulos incluye y cuáles no
- Cuántos usuarios y roles
- Qué integraciones y con qué sistemas
- Quién es dueño del código y de los servidores
- Cuánto cuesta mantenerlo después
En BINEXVA el número llega después de la demo, cuando ya vimos tu caso funcionando y sabemos qué hay que construir. Así no cotizamos a ciegas ni tú compras a ciegas.
